En casa la Conchuda no paraba de depilarse. Vivía con una amiga en un monoambiente con kitchenette, una mierda andante que lo único que me hacia era engrasar el techo y toda la ropa nueva que me estaba comprando. La conchuda dejaba pelos con olor a bola en todos lados. El piso era un alfombra de ladillas. El baño, mi santuario, no lo podía tolerar, hacerme una paja era una maldición me quedaba la cabeza llena de pelitos enrulados y leche. Por suerte Macri ganado las elecciones y todo estaba cambiando.
Mate sabor naranja de la mañana, con diurético y la Conchuda me tira la noticia. Ayer conocí a un político dice que fue legislador por la UCD y que ahora conduce una unidad básica en González Catán. tiene una Fiorino. no sabes como me movió el ojete, hoy estoy re tirapedos. pasame un mate querés? te tomaste el primero que no me gusta el polvo.
Que no le iba a gustar el polvo, si a Conchuda era tan guanaca como para tomarse el mate con leche y se metía la bombilla en la garganta para demostrarte lo súper chupapija que era. Te vas a vivir con él? o es casado. Se esta separando de su novio anterior. Ah entonces era puta aceptada ya. Si que te pensás que voy a estar yo!
Lo único que podía pensar era que los pelos de Concha iban a desaparecer y que las hormonas me ponían más puta que nunca. Necesitaba raya ya.
jueves, 11 de marzo de 2010
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